Internet de las cosas: qué es, usos y cómo contratarlo

Internet de las cosas

El Internet de las cosas es un concepto poco conocido aún por su falta de aplicación en el sector de las telecomunicaciones hasta el momento. Sin embargo, la idea está comenzando a implantarse en los servicios de algunos operadores.

¿Qué es el Internet de las cosas?

El nombre de Internet de las cosas fue concebido en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) bajo el nombre de Internet of Things (IoT).

La idea original era conseguir los objetos que usamos de forma habitual fueran siendo cada vez más interactivos gracias a su integración con la red de Internet. Dicho de otra forma, el Internet de las cosas es la digitalización del mundo físico.

De esta manera, con el Internet de las cosas podría recopilarse información de los objetos de la vida cotidiana y acceder a ella de una forma realmente sencilla desde cualquier dispositivo.

Internet de las cosas: ejemplos

Internet de las cosas

El funcionamiento del Internet de las cosas, en realidad, es bastante sencillo, por lo que su falta de aplicación hasta el momento es más por el desconocimiento que por carencias tecnológicas.

Simplemente, todos los objetos que estén integrados dentro de una red del Internet de las cosas deberán disponer de un chip de muy pocos milímetros que permitirá su identificación por radiofrecuencia.

De esta manera, cada objeto conectado tendrá una dirección IP concreta, por lo que tiene la capacidad de enviar los datos que obtenga y de recibir las instrucciones necesarias.

Ejemplos de Internet de las cosas
Termostato inteligente Interruptores de luz inteligentes
Bombillas inteligentes Cerraduras inteligentes
Smart TV inteligentes Cámaras de seguridad inteligentes

Evolución del Internet de las cosas

Hace poco que descubrimos la conexión a Internet a través del ordenador. En el pasado, teníamos que esperar a que el teléfono estuviese libre para llamar y escuchar una voz que nos dijera "you've got mail" para poder utilizar nuestro ordenador.

Gracias a la conexión de banda ancha, ahora podemos utilizar el teléfono fijo y el ordenador a la vez. No tenemos por qué turnarnos. Poco a poco, el Internet era más veloz a la vez que disminuía la dificultad de conectarse a esta gran novedad.

Como antes encontrábamos algo extraño encontrar conexión a Internet en cualquier lugar, ahora nos parece raro que haya personas sin Internet.

Ventajas del Internet de las cosas

La respuesta a esta pregunta depende del enfoque que queramos darle, el Internet de las cosas tiene ventajas e inconvenientes. Si nos referimos a la integración de todos los objetos de nuestra vida cotidiana dentro del Internet de las cosas implica un avance y una mejora de la calidad de vida. Si hablamos de nuestra privacidad, hemos perdido varios puntos con el Internet de las cosas.

Sin embargo, si nos referimos al comienzo de su aplicación, ya está comenzando a hacerse un hueco en el sector de las telecomunicaciones.

De momento esta integración está más orientada hacia el mundo de la empresa, pero los domésticos son el objetivo final de esta novedosa tecnología.

Tecnología del Internet de las cosas: Vodafone

Vodafone ha sido el primero de los grandes operadores en hacer realidad el Internet de las cosas. En una primera fase serán Madrid y Valencia las que podrán conectarse a esta red, y a continuación, negocios en Barcelona, Bilbao, Sevilla y Málaga.

Cada sitio integrado con el Internet de las cosas tendrá la capacidad de soportar más de 100.000 dispositivos, lo que generará una extensa red de información en espacios reducidos.

Las expectativas de Vodafone al respecto se basan en la expansión a corto o medio plazo de esta tecnología, sobre todo en los sectores de industria, servicios y agricultura.

Usos del Internet de las cosas

No podríamos elaborar una lista con las diferentes utilidades del Internet de las cosas, ya que variarían en función de cada objeto que estuviera integrado en la red.

Sin embargo, sí podemos poner algunos ejemplos. Imagina salir a hacer deporte y que tus zapatillas registren toda la información sobre tu actividad; o que llegue información a tus dispositivos tales como alertas de cuándo caducan los alimentos. Todo ello sería posible con el Internet de las cosas.

Son solo un par de ejemplos que podrían comenzar a aplicarse de forma casi inmediata, pero el Internet de las cosas tiene un margen de desarrollo muy superior. Por ejemplo, en el sector de la salud, tu inodoro podría analizar tu orina para aconsejarte una dieta mejor de la que llevas.

Todo dispositivo que puede estar conectado a Internet dentro de una casa inteligente está dentro del Internet de las cosas.

Google Home o Alexa son los robots más famosos que pueden mantener conectados a través del control remoto por voz. Te dan la posibilidad de mantener conectadas a través de una aplicación las bombillas, enchufes y, en general, todos los dispositivos inteligentes que tengas en casa.

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