La línea de ADSL o cable al mudarse de casa

adsl al mudarse de casa

Al cambiar de domicilio, podremos conservar nuestra oferta de ADSL y a veces el número de teléfono sin que tengamos que pagar nada

Mudanza. Sólo la palabra ya a algunos les causa escalofríos. Como la línea de teléfono fijo y banda ancha está atada a nuestra casa, no nos los podemos llevar en una caja. Quizás sí el router, pero no la línea. Para evitar que se convierta en un dolor más de cabeza, os vamos a explicar cómo funciona el cambio de línea al cambiar de casa. Para empezar, es similar en la mayoría de operadores: sólo podremos conservar el número si no nos vamos muy lejos, el traslado es gratuito y habrá un corto período en el que nos quedaremos sin conexión.

Conservar el número de teléfono

Empecemos por lo básico, el número de teléfono. ¿Podemos conservarlo si cambiamos de domicilio? Hay que tener en cuenta que un número de teléfono fijo está asociado al lugar de donde vivimos. Por esta razón al número de teléfono fijo se le llama número geográfico. Si marcamos un 91 (prefijo de Madrid), sería extraño que nos cogieran el teléfono en Vigo, por ejemplo. Por tanto, sólo podremos conservar el número si nuestra nueva casa está cerca de la primera, en la misma zona. El proveedor nos lo podrá confirmar.

El coste del traslado de la línea es gratuito. Tanto si conservamos el número como si no. Al cambiar con un número nuevo, las compañías suelen aplicar un coste en los trámites que más tarde devolverán.

Continuar con la misma oferta

¿Podemos mantener la misma oferta y navegar a la misma velocidad? Los operadores no tienen la misma infraestructura desplegada en todas partes. Así que incluso puede ser que nuestro proveedor no tenga cobertura en nuestro nuevo domicilio y por tanto no podremos seguir con él. Esto es más problemático con los operadores de cable (como ONO), ya que no están presentes en algunas regiones de España.

En el caso de que nuestro proveedor sí tenga cobertura, puede que por razones técnicas no nos pueda ofrecer la misma oferta porque la conexión no sea tan buena y la velocidad sea inferior. Por ejemplo, si pasamos de la ciudad a una zona rural o porque estamos más lejos de la central. También puede ser que vayamos a una zona con mejor cobertura y en cambio puedan ofrecernos más velocidad.

Las promociones particulares que estemos disfrutando las mantendremos con todos los operadores si se dan las condiciones adecuadas. De la misma manera, continuaremos la permanencia como en nuestro primer domicilio. La excepción es Vodafone, ya que al cambiar de domicilio nos obliga a comenzar el período de permanencia desde el principio.

Cuánto tarda el cambio

En casi todos los proveedores el traslado se inicia una semana antes de que se haga efectivo el cambio de línea. Hay que contactar con atención al cliente. Un técnico tendrá que visitar el nuevo domicilio para asegurarse que las líneas estén correctamente habilitadas. Puede que tengamos que reutilizar los dispositivos de nuestro domicilio anterior o que nos envíen un router nuevo.

Al final del proceso habrá un período de como máximo 72 horas en el que no tendremos línea en ninguna de las dos casas. Después ya tendremos activada la conexión en el nuevo domicilio. La excepción de estos tiempos es Vodafone, con la que el traslado dura entre cuatro y seis semanas y no tendremos conexión fija. Sin embargo, la compañía nos entrega un módem USB con una SIM para poder navegar durante ese tiempo con conexión de internet móvil y hacer llamadas incluidas en nuestra tarifa.

Aunque quizás el proceso de mudar una línea de banda ancha fija pueda parecer algo complicado, es más fácil de lo que parece. Compañías como Movistar, ONO, Jazztel no nos cobrarán nada por la gestión y podremos continuar con las mismas condiciones. Y si nuestro nuevo hogar no tiene la misma cobertura, el cambio puede ser una oportunidad para conseguir una oferta mejor utilizando nuestro comperador.

 
91 198 04 82
Te llamamos